Isabelle Handmade lleva el nombre de mi abuela Isabel y también el mío. Mi abuela tejía con cariño y dedicación, hoy su esencia sigue viva en cada una de mis creaciones.
Mi pasión por el crochet nació un verano, en un pequeño pueblo. Allí, gracias a mi cuñada, descubrí el regalo de crear con mis propias manos.
Desde entonces, el crochet se ha convertido en una forma de vida y en mi pasión.
Cada creación de Isabelle Handmade cuenta una historia. Está hecha a mano con el mismo cariño con el que comenzó este camino, y con el deseo de que quien la reciba sienta que lleva consigo una pieza única y especial.